8/11/11

Observados

Soy voyeur, lo admito abiertamente. Me encanta observar a la gente aunque no necesariamente en actitudes íntimas o eróticas. En una época de mi vida en la que no podía tomar alcohol (ni que fuese hace mil años, fue el año pasado y el anterior) me fascinaba sentarme en las butacas de la discoteca de turno a mirar. ¡Fue fascinante! El ser humano es fascinante.

¿Qué es lo que quisiera hacer si pudiera perder el tiempo a placer? Sentarme y curiosear. Es fácil, ¿no?

Harry Callahan, Atlanta, 1984.
Sandra Phillips (conservadora de fotografía del MoMA) y Simon Baker (conservador de fotografía de la Tate) a través de la Fundación Canal han organizado una exposición que no deben perderse si comparten esta afición conmigo: Observados.  La muestra se divide en cinco diferentes formas de captar la imagen prohibida con una cámara fotográfica: desde el fotógrafo callejero hasta la vigilancia pasando, ¡cómo no! por el paparazzi.

Reconozco que la parte de 'Testigos del Violencia' es un poco difícil de ver. De hecho -qué sensible estoy últimamente, argh- tuve que pasar de puntillas por ella porque a mí eso de las ejecuciones, las mutilaciones y la gente palmando en una guerra, pues como que no, que prefiero seguir viviendo en mis mundos de Yuppi y creer que el hombre es aún bueno por naturaleza (¡así me pinta a mí el pelo!).

Pero lo realmente divertido, hasta el punto que me tuve que salir de la sala porque no podía dejar de reír, fue que nos acompañaran unas tiernas ancianitas en la sección hard de la muestra: 'Voyeurismo y Deseo'. Obviamente se pueden imaginar qué tipo de fotos eran las expuestas, ¿no? El hecho de que ante una fotografía de Merry Alpern de su serie Dirty Windows apareciera una chica a la que le están dando lo suyo y lo del vecino y solo se las ocurriese saltar un inocente comentario como "¡uy qué fresquita va esa chica!"; o que ante una foto sadomasoquista de Nobuyoshi Araki -cuidado que son retorcidos los japos- un "para hacerle eso se tuvo que dejar" fue lo más de todo el fin de semana. Oigan, que me corrían los lagrimones por la cara y me dio flato. ;-D

Eché en falta la presencia de fotógrafos españoles. Al gran Ramón Masats, por ejemplo.

Y ahora un poco de egotrip...  Yo es que soy IN-CA-PAZ de meterme en el papel de fotógrafos como Walker Evans, Dorothea Lange, Cartier-Bresson... Horrores y dolores fueron los que tuve que sufrir el pasado verano para presentar el trabajo de fin de curso de la academia de fotografía en la que a ratos estudio. ¡Firgen santa! Nos dieron un tema: cena. A mí no se me ocurrió otra cosa que robar fotos a gente cenando, sin que me vieran, claro. Sudé sangre, en serio. También es verdad que es difícil pasar inadvertida con mi cámara de fotos. Al final mi proyecto fue el ganador del curso. :'-) Incluso me animaron a que siguiera con él y juntara unas cincuenta instantáneas. UFFFFFFFFFFFFFFF, moriré en el intento, pero después de ver esta exposición, hmmm, como que me ha entrado el gusanillo... Mientras tanto les dejo con uno de mis primeros robados -fue como parir un hipopótamo- que nada tiene que ver con el proyecto que me animan a continuar.

2 comentarios:

  1. Jojojo, que se "tuvo que dejar"... es que a veces las señoras son la monda cuando se las saca de su contexto habitual. Más de uno (y de dos) humoristas han explotado eso.

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  2. Fue genial, Eulez, que me tuve que salir de la sala porque ya se me estaba empezando a notar el descojone (es que se me escapó una pedazo carcajada) Jur, jur, jur. Adoro a las ancianitas. La próxima vez que organicen una expo de Mapplethorpe haré guardia en la puerta y entraré cuando hagan acto de presencia la sección Imserso. Jorl, ¡mejor que los Monty Phyton y la Muchachada juntos! XD XD XD XD XD

    Id a verla Julia y tú. Seguro que os gusta. ;-)

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