20/3/14

Un cuarto propio, Virginia Woolf.

Si nos adiestramos en la libertad y el coraje de escribir exactamente lo que pensamos; si nos escapamos un poco de la sala común; (...) si encaramos el hecho (porque es un hecho) de que no hay brazo en que apoyarnos y de que andamos solas y de que estamos en el mundo de la realidad y no solo en el mundo de los hombres y las mujeres, entonces la oportunidad surgirá. (...) Sostengo que vendrá si trabajamos por ella y que vale la pena trabajar hasta en la oscuridad y en la pobreza.
La primavera me (sienta) suele sentar mal. Si aderezamos su estreno con la percepción de enquistamiento vital en que me hallo, que me hace pensar continuamente para qué tanto esfuerzo...

Mientras pienso me grapo mirando la balda donde tengo mi personal olimpo de escritores y salta a mis ojos la preciosa edición que me regalé hace meses de Un cuarto propio de Woolf, y lo releo, y empiezo a ver capullitos de flores a punto de brotar en vez de alergia al polen.

20/2/14

El colmo.

- Nos gusta tu trabajo y queremos seguir colaborando contigo. Ven mañana y hablamos de los detalles.
¿Ustedes qué pensarían si les dijera eso en una entrevista de trabajo?

Pongámonos en antecedentes. Villa y Corte, hace unos días. Recibo un email para hacer una entrevista. El curro no es nada del otro jueves, incluso tiene un par de características incómodas ya que no hay contrato (me doy de alta en autónomos) y es en el más allá de la Comunidad de Madrid (el Golfo todavía aguanta que le rueden setenta kilómetros diarios con atasco/s incluido/s). Pero es de media jornada y eso es genial.

La entrevista me sale de perlas. De estas que te dices "buah, soy un puto genio". No hay mejor cosa que no pretender nada para que te salga bien algo.

Al poco recibo una llamada para hacer un examen. Es una práctica relativamente habitual en mi sector. De la misma manera que un actor tiene que hacer un casting, tú tienes que, no sé, darle funcionalidad a algo. Lo que me chocó es que la prueba duraba dos mañanas enteras. Ô_Ô

Fui.

El primer día fue algo desastre: no sabes dónde están las cosas, no conoces a tus compañeros, a los clientes... El segundo fue la pera limonera. La menda al frente del minidepartamento creativo moviéndose como pez en el agua. Tanto es así que me dieron la bienvenida, me regalaron piruletas, y me dijeron al final de la tarde la frase con la que abro este post.

Me fui cantando a grito pelao en el coche para celebrarlo por la capi. ¡Qué coño, al día siguiente comenzaba mi primer día de trabajo después de hagan-ustedes-mismos-la-cuenta días sin ganar dinero por currar!

Con una seguridad poco acostumbrada en mí, en el tercer día me desenvolví como que llevara trabajando años en ese lugar. Sacamos adelante todo el atasco de curro. Y llegó el momento, ya a última hora, de hablar de los detalles.
- Cal, mañana no hace falta que vengas. Todavía estamos probando más gente antes de decidirnos, y somos de decisiones calmadas, así que ya contactaremos contigo para hacerte saber nuestra decisión.
Me quedé como una gilipollas creyéndose víctima de una broma. Pero no era una broma, era verdad.

31/1/14

Pesadillas.

El otro día soñé que me decían Cal, enséñanos tu trabajo como fotoreportera y les daba un pincho con mi marca personal en el que había un pdf molón presentando el mismo. :'-) Fue más placentero que fantasear con Gaspard Ulliel.

Tener una profesión en la que con enviar un currículum bastase para acceder a un posible trabajo debe ser una gozada. En mi mundo el cv hará, con suerte, de pelotilla para encestar en la papelera más cercana. Antes de que nadie te quiera conceder una entrevista tienes que hacer un triple salto mortal: portfolio, web último grito en diseño, carta chula de intenciones, tarjetas de visita que te cagas, blog sectorial trendy, Pinterest, Behance, Twitter con mazo de seguidores, colaboración en un/os proyecto/s creativo/s que se colgarán en un Tumbrl, carnet de patrón de barcos (y barco).

Esto es un trabajo enorme teniendo únicamente un perfil profesional (en mi caso multipliquen por tres). Así  que no consigo ponerme al día con lo del curro, oigan, que tendría que ser mi prioridad número uno.

Consecuencia (hasta cierto punto dolorosa): me retiro durante una temporadita. No sé cuánto, aunque quizá debiera decir que bajo el ritmo -más- durante una temporadita. Cierto que la cosa está que arde en la calle como para tener cerrado el pico, pero ¡norl! He de ser fuerte.

Además piensen, si es que me echan de menos, que nací tocada con el don de la contradicción y que escribir (gilipolleces) es una enfermedad que no se me cura. El día menos pensado sabrán de la abajo firmante.

Nos vemos en y menos.
Suya,
Cal.

PD. Los otros blogs -los que algún día me encumbrarán a cualquiera de los diez primeros puestos dentro de la Lista Forbes- seguirán más o menos operativos.

22/1/14

Londoning

Dick Whittington's cat (aquí la historia de este felino y su dueño).
Turismo con andamios. Eterna guerra fotográfica. Podría hacer un blog temático.
Postman's Park, un recuerdo de la peli Closer.
El Belfast apuntando hacia el London Bridge.
Lo nuevo -el Sharp- y lo antiguo - catedral de Southwark-.
Acicalando las cabinas del Eye.
;-)
Enfrente del Hippodrome.
Cementerio Oeste de Highgate. 
Let's go Hawks! Perdieron. :-(
Occasionally glancing up through the rain / wondering which of the baggers to blame / and watching for pigs on the wing.
¡Battersea Station! :'-D

17/1/14

Tribulaciones de una vaca por la capital del reino y por la Pérfida Albión.

Estoy saliendo para Gatwick, Londres, Reino Unido. En doce horas, como muy tarde, tengo que estar en el Palacio de los Deportes de Madrid, España.

Podría decir que me siento feliz.