Uff chicos y chicas, poco puedo decir de lo de ayer por la
tarde noche. Creo que todavía me he levantado un poco atufada... He dormido
cuatro horitas de mierda así que ahora, nada más acabe estas palabrillas me iré
al sobre de cabeza. Ja, qué leche, ya dormiré cuando me muera. Me piro al cine
a ver qué se cuece.
A ver no quiero pecar de tontona y lameculetes pero es que
lo de ayer fue alucinante. Estaba un poco escéptica en el sentido que no sabía
lo que me iba a encontrar. Pero me encontré con unas personas fascinantes:
Amaya, la brujilla, EuRia y Amaltea. Estaba gratamente sorprendida. Había
hablado sólo con Amaya por teléfono y no veáis qué voz más impactante tiene
esta mujer. Ay, me quedé tonta sólo con escucharla. A EuRia no me la imaginaba
de esa manera. Es una muñequita preciosa y simpatiquísima. Y Amaltea, ay,
pobrecica que estaba toda pocha y con unos antibióticos para caballos que no la
dejaron disfrutar a ella de nosotros, ni a nosotros de su compañía. Con todo y
con eso aguantó como una campeona con sus botellitas de agua y sus zumos. Un
crack de niña (qué piel tienes chiquilla, qué envidia -sana- me das).
Luego aparecieron Dawu y un poquito más tarde Ceitor con su
amigo Juan. Un poco de compañía masculina no estaba nada mal. Dawu monísimo y
charlatán... Ay, ay, ay lo que habla este buen hombre. Ceitor con una melenaza
que más de una la quisiéramos tener y un sentido del humor alucinante. Y Juan,
aunque no se maneje en esto de la blogosfera -no que sepamos- habrá que contar
algo, echaba unos bailables con las mulatas y con nosotras que no veas tú.
Luego llegó más gente, pero yo ya estaba flying in the sky
para variar y no me enteré mucho. Sorry, sorry, sorry. ¡¡¡Si es que últimamente
piso una chapa y ya voy pedete!!! Y ayer no fue la excepción. Tuve que salirme
de uno de los bares de Huertas porque si me quedaba, echaba ahí mismo la cenita
y no era plan. Claro, mis queridos blogueros se debieron de quedar un poco
flipados por mi desaparción. Pero es que yo actúo así. Cuando me encuentro
ligeramente mareada, prefiero salir a que me dé un poco el fresco porque sino
después va a peor la cosa. Y allí estuvimos en la calle charlando cuando
apareció mi paquete con una mierda también fulminante.
Por cierto, estamos de celebración. El equipo de rugby de mi
muñeco presioso (advertencia: la página es horrible. Abstenerse estetas
incorregibles) está en la final para ascender a PRIMERA DIVISIÓN B de la Liga
Nacional. Cojonudo. A ver si tienen un poquito de suerte y suben, que se lo
merecen. ¡¡¡ARRIBA EL QUINCE DE HORTALEZA!!!
Bueno, que quería escribir dos palabrillas y me ha salido
aquí la Biblia y media. Me voy a dar un paseillo.
Mañana, si no se mosquean mis jefas, más y mejor. Besitos resacosos.
Calamity.
